
Mis post se estan limitando a una vez cada tres meses... lo sé
Bueno, en todo caso les cuento que mi vida está un poco confusa ahora. Es quizas por eso que espero con ansias el año nuevo. Año nuevo, vida nueva. Así es. En cada rito esperamos que la cosa cambie.
Y no sé si me va a servir, pero juro que este año voy a hacer todo lo que se deba hacer. Me refiero a que si debo pasearme con un palo santo encendido por toda la casa, lo voy a hacer. Si he de comer lentejas, salir con las maletas a darme una vuelta a la manzana, ponerme calzones amarillos y todo eso... mañana mismo salgo a buscarlos. Y puede ser una estupidez, pero a estas alturas me da igual.
Pero esto de los ritos es algo necesario, celebraciones de las cosas más diversas.
El otro día nos juntamos a celebrar lo que definiría el diccionario como: rito de tránsito. Nos reunimos a festejar ese día que se celebra invariablemente todos los años: el cumpleaños , y en este caso ... el de la Caro Primus.
Es sólo que la Caro estaba en Bcn, pero gracias a Skype le pudimos cantar soplar la velita.
Hasta hice unos pastelitos y los decoré de lo más asendosa.
Aquí está la prueba de aquello... disfrúntenlo.