Hoy fuí a Rosas a comprar un par de cosas que me faltan para terminar los collares que me encargaron. Por lo menos con esas ventas tengo plata para moverme e ir al cine, para comprar lo que me haga falta.
Como estaba allá en el centro fuí a dar una vuelta por la Plaza de Armas, tenía ganas de comer Sublime, que es un chocolate peruano que alguien me dijo que encontraría ahí. Como bien saben es un barrio de inmigrantes peruanos y ecuatorianos, me dió mucha pena ver a la gente así. Caminando habían dos hombres a mi lado uno de ellos me miró se subió un poco la polera y me mostró la pistola que tenía guardada entre su vientre y el pantalón. Me cerró el ojo y siguió caminando.
Es extraño, pero no me dió miedo. No sé por qué. Seguí caminando tranquila. Hasta llegar al metro.
Tengo que ver cosas aún para el matrimonio de Andrés el viernes. Así un montón de cosas, rehacer duplexcv.cl también.
Tengo ganas de irme a la playa por unos días, mirar el mar. Ya vendran tiempos mejores.