Bizarro. Todo.
Como que no logro hilar nada. Tengo ganas de caminar.
Llego a la pega y ya estan instalados cual aeropuerto (o mejor dicho, colegio gringo) los detectores de metales, pantallas y cosas raras. Me revienta.
Me revienta el tener que hacer fila para poder entrar a trabajar. El tener a esa gente aqui. En mi pais. Lo detesto.
Debe ser el hecho de que en una semana mas de algun pais pobre y aplastado le va a verder el alma al diablo.
Santiago está tibio y humedo como si quisiera expeler toda su escencia , como si tratara de alguna forma limpiarse anticipadamente, de la mugre que está por venir.